De profetas y profecías es el cielo,
de los mismos es el infierno,
muchos prometen las estrellas mediante vuelos,
otros aseguran redención y mejoramiento.
Están también quienes se aprovechan de vulnerabilidades,
imagínate lo que harían si conocieran tus verdades,
te seducirían con palabras de esperanza,
te convencerían a vender tu casa, luego tu alma.
De profetas y profecías es el cielo.
A los mismos, pertenece el infierno.
Algunos saben que decir, para vivir.
Algunos saben que vivir, no es decir.
De intenciones y manipulaciones es el corazón humano,
de amor y odio las pasiones históricas,
aquellos sentimientos que ciegan la lógica,
y callan tus oídos de consejos sabios.
De dolores y torturas es el alma esclavizada,
de profecías falsas, llena está su mirada.
Canciones falaces, en sus oídos se derraman.
Promesas, juramentos, contratos llenos de farsa.