El pragmatismo es válido e inválido. El Idealismo es correcto e incorrecto.

La mal-entendida lucha de la razón vs. corazón. 
La gran guerra entre la espiritualidad vs. ciencia. 
La compulsiva clasificación entre el bien y el mal. 
La común confusión entre el EGO y el SER. 
El caos que divide objetivismo y subjetivismo.
Lo masculino y lo femenino. 

Observando el mundo que me rodea, he aprendido que la humanidad tiene cierta compulsión por separar elementos que crean fuerzas combinadas mayores. Un famoso ejemplo de esto, es la frase “mente sobre cuerpo”, mediante la cual, es insinuado que cuerpo y mente son aspectos separados del ser. Otra frase que he escuchado frecuentemente es “cuando el corazón habla, la mente calla”. Por supuesto, estas frases tienen y mantienen cierta clase de validez y verdad, según la perspectiva. Sin embargo, es el concepto de que la oscuridad está separada de la luz (yin separado del yang) que se ha manifestado en nuestro mundo a través de las miles de dicotomías existentes, confundiendonos, dividiendonos y sobre todo, limitandonos a escoger tan solo un lado de la moneda, como si eso fuera posible.

El ser pragmático ve la vida desde una perspectiva práctica, siempre con un camino y objetivo en mente. Este ser, usando su razonamiento deductivo, hace lo que tenga que hacer para alcanzar tal meta; frecuentemente dándole poco valor a principios morales/espirituales (por eso relacionan mucho el pragmatismo con la política y la Ciencia). El ser pragmático en un debate, depende de evidencia ya sea cualitativa o cuantitativa para probar sus puntos. Este es el tipo de personas cuya verdad depende de estadísticas, estudios, experimentos, educación académica y leyes científicas, especialmente matemáticas.

La gran debilidad del pragmatismo es que debido a su dependencia a lo práctico, limita al practicante a ver más allá o más acá de su perspectiva. El ser pragmático es mucho más vulnerable a padecer disonancia cognitiva (la inhabilidad de aceptar ideas nuevas, vírgenes) y el ego pragmático causa que muchos quieran “tener la razón”.

Mientras tanto, el ser idealista, en su convicción, se aferra a sus principios morales sobre todas las cosas. ¿Cuál es la debilidad del idealismo, entonces? Primero que todo, comencemos por el hecho de que la moralidad es un aspecto altamente influenciado por cultura. Por esto, un ser idealista hará cualquier cosa para defender sus ideales. Se auto-sacrificará en ocasiones para vivir sus principios morales, frecuentemente ignorando lo que su ser realmente quiere (autorrealización) y en vez, adoptando inconscientemente la auto-destrucción. Por ejemplo, una persona que se da latigazos a si mismo, porque según sus creencias, ellos merecen ser castigados. O aquellos que se “confiesan” y luego son dados “castigo”. Mucho depende del concepto de moralidad que el ser idealista tenga, según su cultura (lo que sus padres, sociedad  o religión les han enseñado y pasado) o lo que su ego le diga (que ser X o Y lo hará una persona inmoral, incluso si X o Y es algo que le llena el alma de felicidad)

¿Cual es mi punto? Ambos ciegan y ambos destruyen. Ambos iluminan y ambos construyen.  Ni el pragmatismo, ni el idealismo son buenos o malos. Ambos simplemente son. El ego pragmático quiere tener la razón. El ego idealista quiere tener el corazón.  Más, ¿por qué no construir ambos? Esta dicotomía es interesante porque muestra una de las más grandes divisiones manifestadas en el mundo: La división cerebral.

Ni siquiera estamos hablando de la separación entre el cerebro y el corazón… Hemos llegado al punto en que creemos que ciertas habilidades son exclusivas y por lo tanto, hemos limitado lo que somos y lo que podemos ser. ¿Acaso Einstein no era un artista? ¿Acaso él mismo no fue uno de los más grandes cientificos?

El ser pragmático vio a Einstein como un demente, en su tiempo. El ser idealista, lo vio como un inmoral, en su tiempo. Einstein fue ambos, idealista y pragmático.

Y así, de la misma forma en que la Ciencia pelea la espiritualidad. 
De la misma forma en que han establecido un infierno y un cielo. 
De la misma forma en que han dividido el corazón de la mente.
De la misma forma en que el objetivismo y el subjetivismo, ambos, son válidos… 
…Han dividido un órgano, que todos tenemos completo. Le han llamado luz al hemisferio izquierdo y oscuridad al derecho.

Y mientras tanto, las emociones son físicas. La empatía es desarrollada en la corteza cerebral. El corazón es el órgano que más envía mensajes al cerebro mediante el sistema nervioso. La Ciencia Noética tiene mucha evidencia  en cuanto a la existencia del alma e incluso, percepción extrasensorial como  la telepatía.

Si, con el tiempo y evolución global, la humanidad se da cuenta lentamente de que la verdad es hallada en la combinación de polos opuestos. En la relación entre las deliciosas dicotomías y elementos, pues en su división, no son nada más que un exquisito ingrediente. A ver, seamos idealistas prágmaticos, o seamos nada, para serlo todo.